Cualquier boda es motivo de celebración para los contrayentes y acompañantes, pero quizas tengan un toque especial aquellas que se celebran en el interior de un templo religioso, por la decoración, lo emblemático de alguno de esos lugares, o simplemente por lo especial que puede ser para los novios por un motivo u otro. Por ello, la iglesia es después de la novia el plato fuerte de cualquier boda, y debe estar como ella "espectacular" en su gran día, ya que no se entiende una novia muy arreglada sin un templo adecuadamente decorado. Confiar para ello en profesionales y observar en nuestra galeria el cambio que se produce en el interior y exterior de estos templos tras una adecuada y bien ejecutada decoración floral.

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